Debajo algunas de las láminas que se venden.

También puedes comer. De hecho tienes la opción de comer como un luchador, el Chanko, que es un popurrí de vegetales, carne y otros ingredientes que te sirven en un cuenco gigante. Por sólo 200 pelas te puedes comer allí mismo este combinado en forma de sopa. Sólo lo sirven de 12 a 2 de la tarde así que nosotros nos quedamos sin probarlo y sólo pudimos hincarle el diente a un arroz con albondigas de pollo que estaba un poco rancio. Pero para que te hagas una idea, la cosa es un poco esto.

Debajo, interior del recinto. Una especie de templo colgante recubre el tatami, donde los luchadores se cascan. En directo parecen un par de toros en la plaza. Se vacilan, esparcen sal para la buena suerte, animan al público, en una sucesión de peleas que pueden durar horas.


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